17 de septiembre de 2013

El típico post que pretende dar ánimos en Septiembre.


Hoy me he despertado de golpe. Bueno, de hecho ha sido el despertador que me ha obligado a hacerlo de forma brusca y desagradable. Yo estaba soñando con algo precioso,  arcoíris y unicornios,  cuando ha empezado a sonar una estrepitosa melodía que se correspondía a la alarma que indicaba el fin mis felices horas de sueño. Y de mi verano.

Después de despotricar contra la canción, ( Lo siento querida Taylor Swift, ni tu “WANEGBT” se libra del odio hacia las canciones que se ponen de alarma) me he acordado de que...

Hoy. Debía. Volver. A. La. Rutina.
Oh, no.
Y efectivamente, señores. Hoy he vuelto a aquello tan temible que a todos nos aborrece; los horarios, las obligaciones, las personas infumables que ves día a día, los exámenes, y un largo etcétera que cada uno puede llenar dependiendo de su situación. Sois libres de odiar lo que os plazca en un día como hoy. 

Vaaaaaaale. Exagero.

En realidad me quejo por vicio. Mi  yo más profundo y menos superficial adora tener la oportunidad de poner los contadores a cero y empezar de nuevo. De nuevo pero con lo mismo del año anterior, que es la rutina que yo he escogido. –Dentro de lo que cabe. Ma’ o meno’.

Así que de la negación y del pesimismo más radical, he pasado a la excitación de la novedad y a la seguridad de que las cosas iban a ir de perlas. Los que sois algo bipolares como yo, seguro que me entenderéis. 

¡Y que conste que no cumplo los años en septiembre!
Septiembre para mí (para mi yo positivo, mejor dicho) significa nuevos retos, propósitos y actividades. Significa empezar a cambiar aquello que, durante las largas horas de excursión entre vacas asturianas y montañas enormes, has visto de forma clara que no te satisfacía de ti misma o de lo que te rodea. 

Septiembre es abrir las ventanas y ventilar la habitación mientras sacas el polvo y tiras los objetos viejos. Hay que dejar espacio a lo nuevo. Es momento de valorar qué tirar, qué guardar y qué añadir para darle un toque de color a tu vida; nuevas relaciones, amistades y experiencias. 
Quizás sea la mejor hora para reparar aquello que esté medio quebrantado, y ya de paso,  de ordenar los archivos del ordenador. Sí, me refiero a las mil fotos y los mil y un videos que tienes mal organizados des de hace años (¿o décadas?). Pero bueno, que eso es otro tema,ya que es imposible hacerlo: uno en vez de ordenar fotos, uno siempre se queda mirándolas recordando viejos tiempos. ¿¡Me lo negaréis!?

¡Él sí que sabe ser un estudiante motivado!
Ahora es tiempo de coger el boli y la libreta y escribir listas de cosas que tenemos pendientes; películas; libros; ideas… Lo que sea con tal de que la vuelta a las aulas no elimine nuestra parte más creativa y nuestras ganas de soñar. 

EH! Y esto no vale dejarlo para Año Nuevo. Enserio. Nunca funciona. Mentalízate: seguirás comiendo turrones y no irás al gimnasio. Doble pecado.  Ahora, al menos, no comerás turrones. Algo es algo...¿Comprendes? 

Yo empiezo con ilusión y ganas de aprender. Ahora lo tengo claro. ¿Qué cuanto tiempo me va a durar esta emoción? Quién sabe. Pero al menos se intenta. Y cuando sienta que mi habitación vuelve a estar algo desordenada y necesite aire fresco, voy a releer mis propias palabras, (o a tragármelas, mejor dicho!). Unas palabras que conforman el típico post que pretende dar ánimos al mes de Setiembre...¡Y a los demás meses también! Què coi! 

En fin, qué bonito todo. Como dice un amigo mío, soy una auténtica lover y una motivada.  Bueno, cuando quiero.

Y para ti.. ¿Cómo ha sido la vuelta a la rutina?
¿Dolorosa? ¿Emocionante? ¿Indiferente?
¿Tienes nuevos retos?
¡QUIERO SABERLO!

Esta soy yo haciendo de estatua en Berlín. 
O haciendo el mongo, también. 

PD: En el post anterior flipé. La de comentarios currados que reciví y la cantidad de consejos me ayudaron a empezar hablar con muchos bastante desconocidos en verano. ¡Os adoro! :3

30 de julio de 2013

Hablar con desconocidos: ¿Y si rompemos el miedo?


Me fascina el miedo, es tan asquerosamente emocionante. Aseguraría con toda firmeza que nos mueve mucho más que el amor. Que tiene una fuerza paralizante infinitamente más difícil de romper. El miedo; a vivir, a querer, a olvidar, a mostrarnos, a ser.

Fotografía de Cristina Otero.
Todos tenemos miedos, ya  se sabe.  Sin embargo, durante los últimos meses me he dado cuenta de lo muchísimo que llegan a influenciarnos en todos los aspectos de nuestra vida. En serio, es alucinante la presencia que tienen. Si empezáramos a contar aquí las veces que dejamos de hacer algo por miedo, no acabaríamos.

Lo peor es que la mayoría de miedos son muy irracionales. Mi madre, por ejemplo, tiene un miedo irracional a los perros grandes, a los deportes de aventura y a que nos secuestren a mi y a mi hermano. – lo típico, vaya.   Es divertido. Cuando nos cuenta las teorías macabras que se le han pasado por la cabeza mientras no le cogíamos el teléfono,  él y yo no reímos a carcajadas por originales y paranoicas. Pero la verdad es que es muy xungo para ella –o para quién sea - sentir este miedo constante a que ocurra lo peor.

Y no puedo juzgarla. Yo también tengo miedos que se me van de las manos. 
Y uno de ellos es el de hablar con desconocidos. 

El miedo a caer, a perder el control, a hacerse daño....
La cuestión es que me gusta la gente. A mí y a casi todos, ¿verdad? Descubrir nuevas formas de pensar, de vida, de razonar, de expresarse... me flipa. Pero para eso debemos conocer a gente nueva, distinta de la que estamos acostumbrados. Y la única manera de hacerlo es atreviéndose a dar el primer paso. 

¡Jo, pero que difícil resulta a veces! En el tren, en bar de la universidad o de fiesta me encuentro con personas que me llaman la atención pero.. ¿Qué les digo? ¿Y si no quieren hablar conmigo? ¿Y si les molesto?  Porqué claro,  es evidente que ellos son superguais, mientras que yo... ¿Qué les voy a aportar yo? 

Miedo, Miedo, Miedo

Hay gente que vive con ello. Pero a mi me frustra no ser tan capaz como querría. Admito que las pelis en las que una pareja perfecta se conoce en el tren me han comido un poco la cabeza (véase Antes del Amanecer) y hacen que tenga ganas de charlar con gente en el tren -o donde sea-. El objetivo no es encontrar a mi pareja ideal, pero una charla entretenida durante un trayecto se agradece. ¿O no?

Y vaaale.... Os confieso que sí, que tengo una tendencia innata a enamorarme en el tren. No del primero que pase pero sí del segundo. Con la pega que no me atrevo a iniciar una conversación ni para preguntarles la hora. 

Este año, por ejemplo, he coincidido mil y una veces con un chico de camino a la universidad. En realidad, no creo ser su estilo ni él es el mío. Pero me despierta bastaaante curiosidad y ya estoy un poco harta del juego de miraditas... ¡Que yo quiero hablarle! Peroo...

Tengo MIEDO.


Entiendo que no es fácil empezar a hablar con alguien en el tren y que NO todo el mundo es capaz, ni tiene la gracia que se necesita. Aunque... ¿De fiesta? ¿Qué me deciis?  A mí me pasa lo mismo. Me paralizo. Bloqueo. Y entonces es fatal. 

Y este miedo... Lo siento, no es para mí. Así que voy a empezar a ponerme las pilas pero no sé por donde empezar. ¡Necesito vuestros consejos!

Sé que no soy la única con estos miedos. Sin embargo, esta excusa no me vale, por que si nos limitamos a ir por el camino cómodo SIEMPRE y evitamos lo que nos da miedo... ¿No es un poco aburrida la vida? 


Atreverse, intentarlo, practicar y abrirse. ¡Son verbos que se me hacen apetecibles!

Y tú... 
 ¿Hablas con desconocidos a menudo? ¿Dónde?
¿Cómo empiezas una conversación? ¿Te cuesta?
¿Qué otros miedos irracionales tienes? 


¡Me muero de ganas por saberlooo!

¡Besos a todos y feliz agosto!
(Parece mentira que ya estemos casi en agosto) 

Idoia :)

7 de julio de 2013

¡5 cosas útiles que he aprendido este curso!


Como ya os dije en el último post en donde hablaba sobre mi primer año en 
la universidad, hoy traigo una  lista de 5 cosas que he aprendido este año sobre las cuales he pensado bastante! Pueden sonar básicas o obvias peeero... Algunas no solo basta con saberlas, sino en realmente aprenderlas... No se si me explicoo! ;) 

(Antes de todo... preguntaros.. ¿A alguien más le pone de los nervioos el editor de blogger? Se salta por el forro las justificaciones de texto, los tamaños, las letras.. AHHHHHH, que pesadilaaaaa!) Debía decirlo, llebo media hora arreglando cosas sin éxito!! Entre esto y mi madre que me está dando la mañanita hoooy... ¡Explotaréee!)

¡Y otra cosa!, votad en la encuesta que tenéis a la derecha.. Sí, la de sobre si perdonaríais una infidelidaaad! Que tengo curiosidad por saber qué respondéis! 

Enfin, no me enrollo más que hace muy buen día hoy y es fin de semana :D

Aquí las cosas que he aprendido!

  • ¡VIGILANCIA EXTRAMA CONTRA LOS PREJUICIOS!
NO podemos evitar tener prejuicios. Cuando vemos a alguien por primera vez nos hacemos una idea de como es, inevitablemente. Peero.. muchas veces esta imagen no tiene NAADA que ver con lo que es una persona. Somos complejos, tenemos miedos y escondemos partes de nosotros. Quedarnos con lo más superfluo de alguien y juzgarla por esos aspectos visibles solamente nos quitará la oportunidad de querer conocer a la otra persona... ¡O te los quitas... o te quedas solo! 

•   CADA LOCO CON SUS VIRTUDES: 

Cada persona es un mundo. Y por lo tanto, a todos se nos dan bien cosas distintas. Es sencillamente genial descubrir dones en otra gente que tú no tienes. Y todavía es mejor descubrirlos en alguien de quien tenías una imagen algo negativa (prejuiiicios everywhere) y no te esperabas tal sorpresa. ¡Con esta visión pues, podemos empezar a aprender muucho de nuestros compañeros!

•   UN MUNDO ADULTO... QUE NO ES ADULTO:

Pues eso, que yo creía que en la universidad te encuentras a adultos. Personas ya con una mentalidad establecida, maduros, profesores decentes, etcetc. NA' de NA'. La gente que te encuentras ya no está en la edad del pavo pero... hay cierta continuación. Tampoco me quejo, no está mal que vuelva a florecer el niño que llevamos dentro y hablemos de pokemons o zombies. Pero en temas de organización, comunicación y cosas importantes... Los adultos muchas veces se comportan como niños... ¡Y no me lo esperaba así!


•   LA CUESTIÓN ES QUEJARSE.

Nos acostumbramos a lo bueno demasiado rápido. Creo que somos unos inconformistas por naturaleza. Da igual si tenemos mucha faena o poca en la universidad, nos vamos a acostumbrar a lo que hay, y a partir de aquí nos vamos a quejar sin pensar en lo bien que estamos viviendo en realidad! 



•   NADA ES SEGURO: 

 Creo que en las clases me han enseñado a desaprender más que a aprender este año, a cuestionármelo TODO.  ¿Qué es la literatura? ¿La ciencia? ¿La historia? ¿La economía? Palabras que utilizamos constantemente que ni siquiera os sabría definir ahora mismo, porque no es nada fácil. A veces damos por supuesto que sabemos muchas cosas pero la verdad es que... no tenemos ni idea de nada. Hablamos de los problemas del mundo sin saber, de la pobreza sin informarnos, del desarrollo  continuo como única vía para crecer... Aish, ignorantes todos. (me incluyo, evidentemente!)



¡Pues hasta aquí el post de hoy! Feliz julio a todooos... yo este mes voy a estar más ajetreada que durante el curso casi ...going to english classes eeeevery morniiing y luego pues... al gimnasio y a la piscina!

Y vosotrooos.. ¿Habéis aprendido algo útil este curso? ¿Qué pensáis de lo que me ha enseñado la universidad a mí? ¿Qué os mantendrá ocupados este Julio?



Idoia :)